lunes, 11 de julio de 2016

Landeron I. La Hija del Oráculo - Paula de Vera



Aldin siempre ha sido un bicho raro. Durante los quince años que lleva viviendo como refugiada, junto a sus padres, en la pequeña villa élfica de Lar, jamás ha manifestado ni uno solo de los dones atribuidos a su raza: los oráculos. Pero, ¿qué sucedería si no fuese quién todos quieren hacerle creer? ¿Y si hubiese… otra explicación? 


La Hija del Oráculo es el primer tomo de la saga “Landeron”, la cual pretende ser un viaje iniciático para sus protagonistas, al tiempo que ensalza valores como el poder de la amistad, la solidaridad o un amor posible entre seres de muy diversa procedencia, cuyos caminos cruza la necesidad de sobrevivir en un mundo hostil. 


Porque los únicos límites que existen, son los que nosotros mismos nos imponemos. 




Reseña:


Esta es la segunda historia que leo de esta autora, como sabéis Paula de Vera tiene otra saga en ciernes cargada de mitología: Los Hijos de los Dioses.

En La Hija del Oráculo encontraremos una novela ligera, llena de aventuras y de amistad. Es una novela de fantasía juvenil, no romántica. Quizás la autora nos sorprenda con algún príncipe azul para la protagonista en la siguiente entrega, quién sabe. Aunque de momento Aldin tiene bastante encima.

La Hija del Oráculo empieza fuerte en el prólogo me recordó al mundo de C.S Lewis. Aldin vivirá junto a los elfos, pero no son las únicas razas que conoceremos, a aquéllos se sumarán los magos, humanos, alleris...

Aldin se siente extraña en la aldea élfica, no acaba de encajar y no es una idea descabellada. Con quince años descubre la gran verdad. La muchacha tendrá que afrontar duros desafíos y madurar a pasos agigantados, aunque no lo hará sola.

Madia, Alma, Gaderion... y más nombres se sumarán a esta aventura. Estos personajes secundarios a veces tendrán más importancia de la que creemos, intentarán hacerse con el protagonismo y a veces dejarán a un lado a Aldin. Ellos también tienen muchas cosas que decir, espero que la autora en las siguientes entregas sepa aprovechar la fuerza que tienen.

En cuanto a Aldin he de admitir que no acabé simpatizando con ella, al principio la notaba inmadura, aunque a lo largo de la novela esto fue mejorando, llegando a un punto en el que ni sumaba ni restaba, es un personaje neutro, no me llama. Al ser la protagonista creo que esto acaba restando, no sé qué me falta, quizás más descripciones para conocerla mejor.

Un último consejo: jugaría con más descripciones para enriquecer la novela, tanto de interacciones entre los personajes como del contexto en el que se encuentran, detenerse en pequeños detalles, para meter del todo al lector en la historia. Cambios de ritmo en la lectura. Sin llegar a convertir la novela en algo tedioso y árido, ese punto intermedio que permite tener una novela completa y perfecta.

En definitiva, la primera parte de Landeron la puedo resumir como una novela sencilla y entretenida, un buen comienzo para lo que será una triología. 

Bueno










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