domingo, 12 de mayo de 2013

El chico malo - Abbi Glines.



A la venta el: 14 mayo.


Atrévete a sentir el lado rebelde del amor. «Beau era el chico malo de la ciudad y yo la chica buena. Se suponía que no debía ocurrir.» Beau Vincent es maleducado y peligroso, el típico chico malo. Entonces, ¿por qué la buena de Ashton, que tiene en Sawyer al novio perfecto, no puede evitar sentirse irresistiblemente atraída por él?



Tenía muchas ganas de leer algo de Abbi Glines, seguía a la autora por el Facebook y en dos ocasiones contacté con ella para saber si iba a llegar a España, cuando me enteré de que por fin iban a traer algo suyo casi me caigo de la silla.

Me suele pasar, demasiado a menudo últimamente, que cada vez que consigo ver a un autor extranjero en las baldas de una estantería de mi librería habitual, la historia no acaba siendo como pensaba, quizás empiezo con el listón demasiado alto y fastidio su lectura; así que empecé El chico malo con sentimientos contradictorios.

Tengo que decir, desde ya, que esta novela me ha encantado, y no me duró ni un día, ni una noche mejor dicho. 

La novela empieza fuerte desde el principio, enganchando sin dudas al lector, conoceremos a dos jóvenes: Beau y Sawyer, primos y mejores amigos, matarían el uno por el otro. Desde pequeños fueron inseparables de la aventurera Ashton, que se metía en tantos o más problemas que Beau.

Dos traviesos y un responsable, un triángulo equilibrado, una amistad que siempre iba a perdurar, o eso creían.

Con el tiempo Ashton empezó a desarrollarse, y a convertirse en una bella flor, y claro tanto Beau como Sawyer se dieron cuenta, y no pudieron apartar sus inocentes ojos del cuerpazo de su amiga, la confiada amistad se iba empañando con un tinte rojo: de deseo. Las hormonas se empezaban a revolucionar.


"- El otro día oí a mamá hablando con papá, le dijo que dentro de poco tú y yo empezaríamos a mirarla de manera distinta. Dijo que Ash se estaba convirtiendo en toda una belleza y que las cosas iban a cambiar entre los tres. No quiero que nada cambie - explicó Sawyer con tono preocupado".

Sawyer fue más espabilado y se llevó el triunfo, la joven siempre presionada por su familia y los cotillas del pueblo, decidió que lo mejor para ella era el primo responsable, quien la podría reeducar para ser una “chica buena”. La perfecta pareja durante tres años: la chica buena (por lo menos lo intentaba) y el chico bueno; la envidia de todo el concejo. Esta relación afectiva rompió con la amistad entre Ashton-Beau.


Pero la joven guarda un secreto: y es que se siente muy atraída por el primo “malo”, un beso de su novio no consigue provocarle el temblor de piernas que le entra cada vez que Beau posa su mirada en ella ¿Qué hará la dulce Ash? ¿Cederá ante la tentación?

"- De vez en cuando los problemas pueden ser divertidos. Ir siempre por el buen camino puede hacer que la vida se haga tediosa y aburrida. Aún eres joven, Ashton. No te estoy diciendo que salgas por ahí y arruines la vida. Solo digo que a veces un poco de excitación es buena para el alma."

Abbi Glines escribe de forma increíble, se lee la novela en un suspiro: con cantidad de escenas entre los protagonistas y sin descripciones sin sentido, plagado de diálogos chispeantes y pícaros. 

Normalmente, lo que menos me suele gustar de las novelas juveniles (y muchas adultas) son las protagonistas, tan cansinas o predecibles que aburren, al principio con Ash me situé en el primer caso, en varias ocasiones me apetecía meterme en el libro y zarandearla.

 Pero Abbi Glines consigue meterte en las carnes de Ash y hacerte ver por qué actúa así, con motivos coherentes y fundamentados. No por capricho, sino por la presión a la que está sometida, todo el mundo quiere ver a la chica perfecta, y ella se esfuerza por estar a la altura de su novio, marchitándose poco a poco la vivaz niña que hacía travesuras y escalaba árboles.


Ahora toca la parte del sexo, os preguntaréis ¿es muy explícito? Para ser una novela juvenil sí, si bien en la crítica que hice de: París, luna roja no estaba muy convencida, en esta definitivamente sí. Está escrita como una escena de sexo de una novela adulta, apenas deja margen a la imaginación.

Mucho más “fuerte” de lo que estamos acostumbrados a leer en una novela juvenil. Unos estarán a favor y otros en contra, me posiciono en la primera, me encanta la novela juvenil contemporánea y creo que meter escenas sexuales da credibilidad a la historia de amor entre dos adolescentes de 16 años.

No tenemos por qué renovar todo el entramado, pueden coexistir ambos tipos de novelas juveniles: sin sexo (o más cautelosos con el tema), Young adult (tipo Simone Elkeles) o con sexo explícito como Abbi Glines. Podemos ser conservadores a la par de innovadores.


Una novela intensa, cargada de dulzura y varias escenas picantes, con unos protagonistas muy bien definidos. Amores imposibles, celos, hormonas enloquecidas y lealtades enfrentadas...En definitiva una lectura adictiva.

Una historia de 10 no se merece menos que un:


PD: Espero que traigan todas las sagas de esta autora.




El 11 de junio tenemos otra cita con Abbi Glines (continuación de 'El chico malo'):



Lana a vivido toda la vida a la sombra de su prima Ashton, quien saca las mejores notas tiene montones de amigos y fisicamente parece una modelo. Y lo que Lana más a envidiado, el amor de Sawyer, de quien ella a estado secretamente enamorada desde pequeña. Pero las cosas han cambiado ahora que su prima y Sawyer han roto. Lana tiene la oportunidad de que él se percate de que existe. Sawyer tiene el corazón roto. Ha perdido a su chica y a su mejor amigo.
Pero entonces aparece Lana, la prima de Ashton, Una muchacha tímida y dulce que a pasado de niña a mujer. ¡Y que mujer! Sawyer no tiene claro si Lana va a poder curarle las heridas pero, quizá, si pasa tiempo con ella conseguirá poner celosa a su ex. Lo que empieza como un mero ligue se convierte en un atractivo juego de seducción. Sawyer y lana tienen motivos diferentes para pasar tiempo juntos, pero sus encuentros acabarán por echar chispas... 









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