domingo, 4 de diciembre de 2011

El arcángel de luz - Raquel Cruz.





¿Qué pasaría si un día descubres que no eres quién crees ser? ¿Cómo aceptarías que tu destino no es el que con esfuerzo habías proyectado?

 Dana es periodista, intrépida, rebelde e insolente. Y su único propósito es ganar el juicio contra el hombre que quiso asesinarla. 

Abel Rumsfeld es el abogado de la defensa y el ser más perverso sobre la faz de la Tierra. No dudará en usar todo su poder para salirse con la suya. 

La rivalidad y la animadversión saltarán enseguida entre ellos. Pero las circunstancias se sucederán y la hostilidad se convertirá en otra clase de sentimientos mucho más intensos. Hasta que Dana descubre una verdad que amenaza con poner en jaque el mundo de los humanos. Porque el verdadero origen de La Biblia nunca se ha escrito y una guerra declarada desde el principios está a punto de comenzar ahora.

Crítica:

Es una novela romántica paranormal y, a pesar de que los protagonistas son adultos, está redactada enfocada más al género juvenil, digamos que es una mezcla de Young adult con adultos pero sin llegar al New Adult (las escenas picantes no son muy explícitas).

La historia comienza en torno a un juicio muy importante, en el que está implicada la protagonista (Dana). Allí la joven conocerá al abogado de la defensa, un letrado de armas tomar que no pierde ningún pleito: Abel. Es indiferente a las pruebas que existan en contra de su cliente, siempre tira abajo los argumentos de sus compañeros y gana los casos.

 

Tras el trauma que ha sufrido Dana, la muchacha tendrá que ver cómo Abel intenta darle la vuelta a la tortilla, tergiversando toda la información, dejándola como una mentirosa y embustera.

El díscolo protagonista arremete contra Dana sin piedad, hasta que conoce más a la joven.

 

¿Cómo puede hacer creer al juez y al jurado unos hechos tan desvirtuados de la realidad? ¿Habrá vendido su alma al diablo para ganar fama?

Mientras Dana odia con todas sus fuerzas a Abel, también siente una atracción inesperada, y poco a poco irá conociendo el oscuro interior del supuesto abogado.
 
En un momento dado la historia da un giro de 180º, y entra en escena el toque sobrenatural: poco a poco, se descubrirá la identidad de Abel y la vida de Dana cambia radicalmente. Las apariencias engañan. A partir de aquí la novela coge mucho, mucho ritmo, y es imposible no querer llegar al final.

Y vaya final…

Dana tendrá que mostrar su valía y templanza, su mundo se va resquebrajando poco a poco y todo lo que creía conocer es mentira. Con la ayuda de Abel abrirá los ojos y verá lo que se esconde tras las sombras, el camino es largo y en algunos tramos tendrá que descubrir toda la verdad sola.

Una historia paranormal, plagada de traiciones y de amor, con giros inesperados y caracteres explosivos. Lo más importante de todo: ORIGINAL.

Y cómo no, con un protagonista masculino que va a haceros suspirar más de una vez; el hombre impasible, duro, taciturno y cruel queda desarmado ante la explosiva y extrovertida Dana. 

Si sois amantes del género romántico paranormal, de las historias bien escritas y de unos protagonistas con mucho genio ¡no os la podéis perder!


 "Laura se puso hacer aspavientos desde la distancia para que la viera. Pero cuando hice ademán de moverme en su dirección, choqué contra una pared de granito. O eso creí en un principio, por su consistencia. Sin embargo era un hombre de carne y hueso, el que me había arrollado como si yo fuera una pluma. Aterricé de pleno con el trasero. Desde aquella humillante postura, alcé la vista —todavía atontada por la caída— buscando al culpable de semejante trompazo. Por más que levantaba la cabeza no terminaba de llegar al final de ese rascacielos humano. Hasta que alcancé sus ojos y entonces sentí que me aplastaban por segunda vez consecutiva. Tenía la mirada más gélida y penetrante que jamás contemplé en mi vida. Me cortó la cara, igual que una ventisca. El color de sus ojos era igual de frío... y extraño. De un azul apagado, quizás, no estaba segura. Pero hubo algo más que me resultó violento, y era su manera de observarme. Parecía como si le resultase familiar, a juzgar por su ceño fruncido y su expresión pasmada, casi de asombro."

Excelente.


 

4 comentarios:

Publicar un comentario